sábado, septiembre 15, 2007

Ave María Purísima

El amigo Juvenal me envía esta colaboración que le surgió a bote pronto y que no puedo evitar compartir con todos vosotros.

-Ave María Purísima...

-...sin pecado concebida, hijo mío, ¿qué te trae por aquí?

-Padre, me acuso de haber abandonado a mi compañera. Bueno, la cosa es algo más compleja... Es que resulta que cuando hacíamos aquello, arañaba un poco en el roce, y además no terminaba de fluir. Yo intentaba no apretar mucho, porque ya sé que eso le hace daño... A veces probaba con el dedo humedecido y eso mejoraba un poco. Pero ya sabe, el verano, las sequedades... se estaba haciendo casi imposible hacerlo y no quería ser drástico forzándola, no quería hacerle sufrir. Pero por otra parte deseaba con todas mis fuerzas hacerlo, y los días de abstinencia se me hacían interminables... y en la confusión del deseo, intenté a sus espaldas otras experiencias...

-Bueno, si no recuerdo mal, tenías otras compañeras, y hay algunos modernos que piensan que, en estado de necesidad, acudir a otras podría no ser tan grave...

-Ya, pero el calor del verano y el haberlas descuidado en el trato hacía que se mostraran renuentes a hacerlo conmigo a la primera proposición, y luego me entraron las prisas porque me marchaba a Holanda, y se me cruzaban las ideas de esa Europa tan permisiva, así que, al final, recurrí a uno de ellos... ya sé que es contra natura, pero lo hace tanta gente que no sé lo que me pasó... Total, que me lo llevé de compañero. Y ahora veo que no es lo mejor: quedaban manchas por todas partes al hacerlo en sitios inconvenientes, me hacía sentirme sucio... Mire, es ese que está ahí...

-¿CÓMO? ¿QUE HAS DEJADO LAS ESTILOGRÁFICAS POR UN BURDO PILOT DE PLÁSTICO? ¡SE TE VA A CAER EL PELO! NO TE PEGO POR NO MONTAR MÁS ESCÁNDALO EN LA PAPELERÍA.

-Padre, de verdad que estoy muy arrepentido.

-Bueno, pues entonces vas a limpiar toda tu colección, le vas a poner tinta que fluya bien y te vas a copiar a plumilla de caligrafía, con tinta morada, el anuario 2007 enterito, y que no se repita jamás. Y ahora empieza a rezar el acto de contricción.

martes, septiembre 04, 2007

Waterman, el Arma de la Paz



Por si alguien desconoce el dato y se extraña del reclamo publicitario de la empresa, la razón reside en que Lloyd George, Primer Ministro británico, firmó el Tratado de Versalles en 1919 con una estilográfica Waterman.

Bonito anuncio, y mucho más su mensaje si realmente fuese cierto que la pluma y la palabra sustituyeran a otros instrumentos en la consecución de la paz. Aunque no me engaño y sé que también con estilográficas y palabras se han promovido guerras y violencia. El problema, por tanto, reside en la mano que empuña el instrumento. ¡Qué lástima!

domingo, julio 29, 2007

¿Y qué escribir durante las vacaciones?

En el post anterior hablaba sobre la pluma que me gusta llevarme cuando salgo de viaje. El problema es que en esas situaciones puede pensarse que no hay tiempo para escribir. El constante ajetreo, las idas y venidas, las visitas, la diversión, el cambio de espacios, parece que se convirtieran en una barrera insalvable entre la realidad y la escritura.

Sin embargo, a mi me gusta llevarme una estilográfica y una libretilla para ir componiendo sin prisas ni obligaciones un pequeño diario de lo que voy viendo y de lo que pienso sobre lo que voy contemplando. A menudo me sucede que capto mejor los monumentos, lugares o situaciones que vivo cuando horas o días después me siento ante la moleskine e intento describir y reflejar las sensaciones. Por ese motivo la escritura se convierte en una herramienta indispensable del viajero, supongo.

La escritura se convierte en pausa necesaria que permite valorar el propio viaje, en cauce de la reflexión y, por tanto, en vehículo que permite un mayor aprovechamiento de la experiencia vacacional. Igual que dejamos constancia de un momento con una fotografía, podemos dejar constancia mediante la escritura con palabras, mucho más versátiles al permitirnos describir algo con sus antecedentes, consecuentes y nuestras impresiones sobre dicho instante. La escritura lo puede. Alguien dijo la ya manida frase "una imagen vale más que mil palabras", pero también es cierto que mil palabras o cien o unas decenas pueden ser mucho más satisfactorias en determinadas situaciones que una imagen aislada que acaba perdiendo su conexión con la experiencia vivida en los vericuetos de la memoria.


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sábado, julio 07, 2007

¿Qué pluma me llevo de viaje?




Con la llegada del verano aparecen también lo viajes y la duda sobre la estilográfica que debe acompañarnos. En mi caso, me decanto por la Kaweco AL Sport por las siguientes razones:
  • Tiene un peso muy ligero y, aunque pueda parecer una tontería, hay momentos en que se nota hasta un gramo de más.
  • Es muy pequeñita, lo cual es un problema para escribir largo y tendido, pero una ventaja si de moverse de acá para allá se trata.
  • Al estar fabricada en aluminio, es muy resistente y soporta bien los golpes y roces.
  • Utiliza carga por cartuchos estándar, lo que evita el engorro de tener que transportar el tintero y da la seguridad de poder encontrar repuesto de tinta en casi cualquier lugar al que se viaje.
  • El plumín que monta es F con trazo realmente fino, hecho que convierte esta Kaweco en una pluma ideal para escribir en pequeñas libretas o anotar mapas o servilletas.
  • Además, es un pluma bastante barata (unos 30 €), de modo que si se pierde o te la despistan, el sufrimiento por la pérdida económica no es demasiado grande, aunque sí por la sentimental, por supuesto.
En fin, que para viajar, mi señora, mis hijas, mi Moleskine y mi Kaweco. Y, después, que me quiten lo bailao.

domingo, julio 01, 2007

La libreta como complemento de la estilográfica


La opción por la estilográfica es una opción por la escritura, tal y como yo lo entiendo. Y cuando uno se lanza a escribir -y no me refiero a la escritura creativa, sino a la anotación de lo que ves, lo que piensas, lo que quieres recordar- la libreta pequeña de bolsillo se hace indispensable. No siempre encontramos un papel, y si lo encontramos es posible que se acabe perdiendo entre los recovecos de nuestros bolsillos. La libreta, en cambio, siempre está ahí, dispuesta a recibir los trazos de nuestra pluma que anotan un teléfono, una frase, una cita, un garabato o una historia. Todo es bien recibido.

Hay personas que acaban convirtiendo sus libretas en objeto de arte, maravilla salidas de las manos de quien tiene algo que decir y la competencia necesaria para hacerlo. Eso es lo que podemos encontrar en las moleskine de Juan Rayos, un dibujante que comparte en la Red sus apuntes en unas libretas que me parecen maravillosas. Os dejo los enlaces a dos de ellas:
Más ejemplos de libretas maravillosas podemos encontrarlos en You Tube, en Moleskineart o en algunas de las exhibiciones internacionales, como es el caso de la de Londres o la de Hong Kong. Como veis, todo un mundo en torno a la libreta en general y, concretamente, a la marca Moleskine en particular.

Pero el uso de la libreta obliga al empleo de una pluma especial. El trazo de ella debe ser fino, muy fino, para que la letra no se agrande y la tinta no traspase el fino papel. Yo uso para escribir en mis moleskines una Pelikan 215, una Kaweco Sport o la Lamy Studio, todas ellas con plumín fino. Con otros plumines que he probado (el F de Waterman y de la Faber Castell eMotion o el M de Pelikan) el resultado no es del todo satisfactorio.


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lunes, junio 25, 2007

El uso de la estilográfica es contagioso

Desde hace algo más de dos años vengo usando la estilográfica a diario. Antes me había dejado ganar por el "lado oscuro" y mi escritura se apoyaba el roller barato, preferentemente Pilot, pero no recuerdo muy bien por qué, un día limpié y cargué una de mis viejas plumas y me di cuenta de que el placer que se obtiene usándolas no puede ser igualado por ningún otro instrumento.



En estos dos años de mi nueva etapa como usuario de la pluma me he dado cuenta de que su uso es tremendamente contagioso. Los amigos, los compañeros de trabajo te ven escribir con pluma e inmediatamente se lanzan a rebuscar entre sus cajones para sacar al aire las suyas. Ya sé que es un chiste fácil, pero no puedo evitar pensar que esto de sacar la pluma es como lo de "salir del armario": uno se atreve y otros en similares circunstancias se dan cuenta de que es tan fácil como decidirse a dar el paso. Debiéramos acuñar, por tanto, los amantes de la estilográfica un nuevo sintagma que nos identificara, algo así como "salir del cajón".

- Oye, ¿y tú cuándo saliste del cajón?

- Uff.

- ¿Te costó mucho decidirte? ¿Cómo fue recibida tu decisión? ¿Por qué lo hiciste?

El caso es que en esta mi nueva etapa de noviazgo con la estilográfica siento que he contagiado el virus a muchas personas. Casi sin darme cuenta, la sala de profesores de mi instituto se ha llenado de estilográficas y no es raro ver por allí una mano que empuñe una Montegrappa, otra que responde al reto con una Edson y un buen número de manos espectadoras que asisten al espectáculo con sus Parker 21, sus Pelikan o sus Waterman. Incluso pudimos contar un día con una Montblanc 100 Años que, por supuesto, ocupó el puesto de árbitro de la disputa, dado su riguroso color negro.



Pero el contagio también ha llegado a una parte del alumnado que, orgulloso, muestra la pluma de la comunión recuperada también del cajón como seña de identidad diferenciadora frente a la enorme y aplastante mayoría de bolígrafos y rollers.



Sin duda perderemos la batalla, mas la lucha está presentada. Que nadie crea que los adictos a la pluma nos rendiremos sin oponer resistencia. Hemos sido capaces de salir de nuestro cajón y no nos devolverán a él sin batallar.





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miércoles, junio 20, 2007

¿Realmente a las mujeres les gustan estos diseños?

No sé muy bien por qué lo fabricantes de estilográficas cuando deciden lanzar una pluma orientada al público femenino piensan que tendrá más acogida si presenta un diseño llamativo.





He de reconocer que la línea Waterman Audace (segunda imagen) me parece atractiva, independientemente de que se sea hombre o mujer. Además, mi experiencia con mujeres que usan estilográfica en mi alrededor no coincide precisamente con la idea del colorido: una de ellas utiliza habitualmente una Pelikan 150 negra y la otra alterna una Monte Rosa y una hermosísima Montegrappa (se ve que le va la naturaleza agreste) en plata completa.

Entiendo que los "modelos femeninos" sean de menor tamaño, pero lo del colorido no llego a comprenderlo del todo, y más en estos tiempos que corren de igualdad entre sexos (ya sé que soy un poco ingenuo).

domingo, junio 17, 2007

¿Hacia dónde camina Rotring?

Cuando se repasan los catálogos de ciertas marcas no puede evitarse pensar en cuál es el objetivo del fabricante, qué pretende el fabricante con sus productos, a qué público quiere dirigirse. Incluso, podría irse un paso más adelante y preguntarse por qué una determinada marca apuesta por "la estética de lo feo", como parecen indicar los modelos Core y Skynn del fabricante alemán.









Esa apuesta parece ser la de Rotring desde hace ya algunos años, aunque la marca prefiere hablar de vanguardismo, ergonomía, diseño juvenil y otras zarandajas. Otras marcas como Lamy o Tombow también se decantaron en su momento por el espíritu contemporáneo y abandonaron el clasicismo en el diseño de sus piezas sin llegar por eso a los extremos de Rotring. Lo cierto es que el fabricante alemán no parece demasiado interesado en el mercado de la estilográfica "convencional", como lo demuestra la propia historia de la marca, hecho que parece haber aumentado desde que entró a formar parte del gran grupo empresarial Sanford, propietario también de marcas como Papermate, Parker o Waterman, que cubren diferentes perfiles de potenciales compradores.



Algunas referencias históricas.



En 1928 fundó Wilhelm Riepe una empresa en Hamburgo con la intención de dedicarse a la fabricación de instrumentos de escritura técnica, principalmente. Las primeras piezas fabricadas por la compañía ofrecían un plumín que se apartaba del convencional; me refiero al clásico modelo Inkograph o Tintenkuli, pieza que, aparte del diminuto tubito por el que fluía la tinta, presentaba apariencias acordes con lo que otros fabricantes lanzaban al mercado, incluyendo, por supuesto, la fabricación en celuloide nacarado, y sistemas de carga por palanca en los primeros modelos y, posteriormente, émbolo.







El emblema de la empresa fundada por Riepe era un anillo de color rojo -Rot Ring, en alemán- en el culote de la pieza y por esa denominación fue muy pronto conocida la marca, motivo por el cual la empresa cambió su nombre -GmbH de Tintenkuli Handels- por el de Rotring en torno a 1950.



Como ya hemos dicho, las principales aportaciones de la marca alemana han estado unidas a la escritura técnica: primeros rollerball, el Rapidograph en 1953, portaminas, etcétera. Sin embargo, Esta especial orientación no fue impedimento para que la marca lanzara
con simultaneidad a sus afamados Tintenkuli piezas de escritura
convencional en la línea de las estilográficas alemanas más clásicas,
con predominio del color negro, los materiales plásticos y el clásico
sistema de carga por émbolo o pistón.







Algunos modelos actuales.



Initial







Newton







Esprit







Freeway







Core







Skynn







¿Y el futuro?



Me da la impresión que desde la adquisición de Rotring por Sanford en 1998 el final de la marca alemana se encuentra muy limitado. En 2005, Sanford decidió dejar de exportar sus productos a Estados Unidos, reduciendo su distribución a Europa. Por el momento, en nuestras papelerías no faltan estilográficas Rotring, aunque las piezas que fabrica en la actualidad, personalmente, no creo que resulten demasiado atractivas ni por diseño ni por la calidad de los materiales, si exceptuamos el modelo Initial. El potencial usuario de las plumas Rotring es, hoy, un público joven que se inicia en el uso de la escritura con estilográfica y que busca una pieza resistente, de buena escritura y precio asequible.



Más información.-





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martes, junio 12, 2007

Estilográficas Lamy

Breve historia de la marca.-


Josef Lamy trabajaba en 1930 para la marca Parker en Alemania. Ese año abandonó al fabricante estadounidense y adquirió una marca alemana en horas bajas: Orthos. Durante algún tiempo, Lamy estuvo fabricando unas estilográficas inspiradas en las Duofold de Parker bajo el nombre de Orthos. Será ya después de la Segunda Guerra Mundial cuando Lamy, establecido en la ciudad de Heidelberg, comience a fabricar modelos propios de gama baja y utilizando el plástico como material de construcción, aunque lo hará bajo la marca Artus. Será a partir de principios de la década de los 50 cuando aparezca el nombre Lamy como tal en las estilográficas. Los modelos de estos años (27, Ratio 46, Popular), aunque originales, están inspirados en piezas de éxito del mercado de la época, recordando, por ejemplo, la 27 a la Parker 51.



Será a mediados de los 60 con la aparición de la Lamy 2000 cuando el fabricante de Heidelberg encontrará su verdadero estilo en diseño: ergonomía, construcción con nuevos materiales (fibra de vidrio, caucho, paladio), diseño funcional y minimalista directamente inspirado por la Escuela alemana de la Bauhaus y, por supuesto, apuesta por la escritura fluida y suave; todo ello en piezas que se venden a un precio asequible y, por tanto, destinadas al gran público, especialmente al usuario joven y sin prejuicios.

Teniendo en cuenta lo dicho ya, creo que en la corta historia de Lamy como fabricante de estilográficas pueden hacerse dos etapas muy claras marcadas por la aparición de la Lamy 2000 en 1966.
  • Primera época (1930-1966).- Se trata de un período de tanteo, podría decirse. El fabricante alemán se dedica durante estos años bajo distintos nombres a producir modelos en la línea de los que ya están avalados por el mercado en marcas como Pelikan, Montblanc o Parker, aunque apostando a partir de 1945 por la producción de piezas con una gran relación calidad-precio.

  • Segunda época (desde 1966).- Con el diseño de Gerd A. Muller del modelo 2000 en la línea de lo que fue la Bauhaus, parece que Lamy encontró su seña distintiva. Desde entonces, sus piezas han seguido la tendencia minimalista y funcional que la caracteriza hoy en día y lanzando de vez en cuando modelos que se han ido convirtiendo en nuevos clásicos de sus diferentes segmentos: la propia Lamy 2000 o el modelo Safari aparecido en 1980 y dirigido a los compradores jóvenes.
¿Por qué me gustan las estilográficas Lamy?

Quienes hayan pasado por este blog alguna que otra vez ya conocerán la respuesta a la pregunta anterior: las Lamy son estilográficas humildes, aunque de gran calidad, y ese es precisamente el tipo de pluma que busca el autor de estas páginas. En general, la escritura con estas piezas es suave y fluida como pocas marcas pueden afirmar, el diseño de las plumas les confiere una gran personalidad, son "diferentes", si se me permite tal afirmación. Además, la mayoría de los modelos del fabricante permiten el uso de cartuchos o de convertidor, con lo que no es necesario renunciar al tintero y sus diversiones. Son resistentes, manejables, tienen peso. Los materiales, aun siendo baratos en algunos casos (el Safari y sus derivados), no dan impresión de ser de mala calidad, como sí sucede con piezas menores de otros fabricantes de más renombre. Os parecerá una tontería, pero para mí las Lamy son "alemanas", en la más amplia y tópica extensión de la palabra.

Modelos clásicos.-
  • Lamy 27 (1951-52).

  • Lamy 2000 (diseñada por Gerd A. Müller en 1966).


Nuevos clásicos.-
  • Lamy Safari y sus derivados (All Star, Vista, Black, etcétera) (diseñada por Wolfgang Fabian en 1980).


  • Lamy Accent (1998).
  • Lamy Studio (diseñada por Hannes Wettstein creo que en 2006).

Referencias en Internet.-

domingo, junio 10, 2007

Inoxcrom, hoy

Al hilo de lo que comentaba hace un par de días y por si se nos muere del todo el último fabricante español de estilográficas, os dejo una relación de las series que todavía hoy siguen saliendo de la fábrica barcelonesa con precios orientativos y mínima descripción de sus características. Sirva esto como homenaje a una marca humilde, pero nuestra. La última de las nuestras. Si alguien tuviese o conociese alguno de los modelos, serán bienvenidos sus comentarios, de manera que entre todos construyamos un "catálogo comentado" de Inoxcrom hoy.

  • Tiny.- Modelo lanzado en 2004. El cuerpo y capuchón están fabricados en acero lacado en rojo, negro, blanco o plata. El plumín es de acero inoxidable con punta de iridio y grosor M (equivalente a un F algo más grueso). Utiliza cartuchos como sistema de carga. Su precio ronda los 22 €.
  • Zeppelin.- La serie Zeppelin fue lanzada en 1994, mientras que la Zeppelin Flash (misma forma pero con lacado en color) apareció en 2002. El cuerpo y capuchón de ambas series está fabricado en acero inoxidable con lacados en color (azul eléctrico, azul brillo, champagne, plata, burdeos y azul acqua) en las Zeppelin Flash. El plumín es de acero inoxidable con punto de iridio y grosor M. Carga por cartucho, aunque creo que por su tamaño puede admitir convertidor estándar. El precio oscila entre los 13 y los 16 €.
  • Atlantic.- No puedo decir exactamente la fecha de aparición de esta serie, aunque creo debe andar cercana a la Zeppelin (me regalaron una a finales de los 90). Los materiales de construcción son los característicos del fabricante, es decir, acero inoxidable cepillado y, en algunas versiones, lacado en colores como el verde, naranja, rojo o gris piedra. El plumín es de acero inoxidable con punto de iridio y grosor M. Carga por cartucho, pero admite convertidor estándar. Su precio oscila entre los 14 y los 17 €.
  • Pure.- El modelo consta de tres series -Pure, Pure/0 y Pure Classe- que se diferencian en pequeños detalles: clip dorado en Pure/0 y lacados en color en Pure Classe. El material de construcción en cuerpo y capuchón es el acero inoxidable, lacado en color (rojo, azul, champagne y plata) en la versión Pure Classe. El plumín es de acero inoxidable con punto de iridio y grosor M. El precio oscila, según versiones, entre los 11 y 17 €.
  • Wall Street.- Esta serie puede encontrarse en tres versiones diferentes: Wall Street, lanzada en 1992, Wall Street Titanium, lanzada en 2001,y Wall Street Elegance, que apareció en 2004. La primera versión está fabricada en acero inoxidable; la Titanium ofrece el mismo material de soporte lacado en negro, plata, vino o azul ceniza; la última versión en aparecer, la Elegance, ofrece lacados en oro, cacao, piedra y pizarra. Los clips y otros detalles ornamentales pueden encontrarse en color plata y oro. El plumín de la versión Wall Street es de acero inoxidable chapado en oro de 24 quilates, mientras que en las otras dos versiones el plumín es de acero inoxidable. El grosor de trazo es M. El sistema de carga es cartucho, aunque acepta sin problemas el convertidor estándar. El precio oscila entre los 30 y los 38 €, según versiones.
  • Sirocco.- Se trata del modelo de más nivel de la marca española. Fue lanzado en 1993 y puede encontrarse en tres versiones: resina de color negro con detalles dorados, cuerpo en resina negra y capuchón en guilloché de plata, cuerpo y capuchón en guilloché de plata. Ofrecen también dos tipos de plumín: uno de oro de 14 quilates y otro de acero chapado en oro de 24 quilates con punto de iridio. Los grosores de trazo que presenta son F, M y B. También puede elegirse entre carga por cartucho o por émbolo. Los precios van de los 45 € del modelo básico a los 259 de la versión más alta.
  • Saga.- La marca española presentó este modelo como novedad para el año 2007. Está fabricado en acero inoxidable lacado en colores como el negro, azul, rojo y gris plata. Su plumín es de acero inoxidable y grosor M. El precio es de 32 €.
  • Poem.- Sobre la base del modelo Tiny, Inoxcrom lanzó una serie, creo que en 2006, con el cuerpo y capuchón estampados con diferentes motivos. Las características del modelo son las tradicionales de la marca, imponiéndose el acero inoxidable en casi todos sus componente. El precio es de 23 €.
  • Jewel.- En colaboración con el joyero Jordi Labanda, Inoxcrom fabrica este modelo en tres versiones diferentes: Audrey, Sweet y Diamonds. Se trata de piezas construidas con muy buenos materiales y orientadas a un público eminentemente femenino. Su precio va de los 210 a los 275 €.
Aparte de los modelos anteriores, creo que existen otros que todavía pueden encontrarse en los comercios del ramo, pero que me parece ya no son fabricados en la actualidad (Arena, París). También debieran reseñarse las piezas en plástico fabricadas según diseño de Agatha Ruiz de la Prada, muy apropiadas para niños que se inician en la escritura por su pequeño tamaño, dureza y. reconozcámoslo, bajo precio.

viernes, junio 08, 2007

¿Se está muriendo Inoxcrom?





Buscando otras cosas por la Red me he dado de bruces con la noticia de que el último fabricante español de estilográficas inició el pasado mes de mayo un expediente de regulación de empleo con la intención de reducir su plantilla en un 28 %. Mala cosa para los trabajadores en primer lugar, por supuesto, pero también para los que amamos la escritura, porque siempre son una mala noticia los problemas de un fabricante de plumas. La cuestión parece que se ha complicado aún más, ya que en otra noticia leo sobre la sospecha de que la empresa ponga en venta los terrenos de su fábrica de Barcelona. Además, la web del grupo no parece estar accesible más allá de su página de inicio.



Es posible que muchos de los que pasáis por aquí no tengáis un especial aprecio por la marca española; sin embargo, he de reconocer que yo tengo siento por ella una cierta afinidad. Además, creo que sus piezas mantienen una magnífica relación calidad-precio y que si de escribir a diario se trata, el plumín de acero inoxidable de Inoxcrom es suave como ninguno, con un grosor de trazo perfecto para mí en su tamaño M y con un flujo de tinta que en ningún caso te hace acordarte del fabricante y su familia. Son plumas humildes, robustas y con un diseño meditado. Quizás se haga de menos en el catálogo de la marca algunos modelos de calidad media-alta y alta, ya que en esa gama sólo puede encontrarse el Sirocco o la serie dedicada a Audrey Hepburn.



En fin, que Inoxcrom pasa por algunos problemillas y yo -me pongo egoísta- todavía no he encontrado la ocasión de hacerme con la Wall Street Titanium y la Sirocco.

El grosor de los plumines





Hay bastantes cuestiones que me ponen frenético dentro del mundillo de la estilográfica, pero si tuviera que destacar una que últimamente me está poniendo más nervioso sería, sin lugar a dudas, la falta de acuerdo en cuanto al grosor de los plumines. Si tenéis plumas de marcas diferentes os encontraréis con que cada fabricante utiliza grosores de trazo que poco tiene que ver con los de otros. Es más, una misma marca, dependiendo del modelo o la fecha de fabricación de la pieza montará plumines con grosores distintos. Os pongo ejemplos de plumas que estoy utilizando ahora ordenándolas de trazo más fino a más grueso:

  • Lamy Popular con plumín F (años 60).
  • Visconti Gulliver con Plumín F.

  • Pelikan 215 con plumín F.
  • Lamy Studio con plumín F.
  • Inoxcrom Saga con plumín M.
  • Waterman Charleston con plumín F.
  • Pelikan Piccadilly Circus con plumín M.
  • Faber-Castell eMotion con plumín F.
Ni una sola de estas ocho plumas tienen el mismo grosor de trazo, aunque la gran mayoría dicen ser F. ¿Tan difícil sería que los fabricantes llegaran a un acuerdo en cuanto al grosor que nos facilitara un poco la vida a los usuarios? El hecho de la diversidad de tamaños no deja de ser una pequeña incomodidad en el caso de que adquiramos nuestras estilográficas en comercios que nos permitan probar la escritura antes de comprar; sin embargo, en el caso de que deseemos comprar un pieza en una subasta o en alguna de las muy buenas tiendas que venden a través de Internet nos veremos obligados a arriesgarnos y esperar que nuestras expectativas se vean cumplidas.

martes, junio 05, 2007

Soñar con una estilográfica

Anoche tuve un sueño

(Martin Luther King)



Pues sí, anoche, mientras dormía, por primera vez soñé con una estilográfica. No creáis que se trataba de un modelo de esos impresionantes, carísimos y lujosísimos; se trata de una pieza humilde, aunque de las que se escapan de la humildad por arriba. Anoche soñé con la Tombow Lucca.







¿Querrá decir este sueño que debo acercarme a mi camello habitual para adquirir la pieza en cuestión? Se trata de una estilográfica que no he tenido el gusto de conocer "al natural". Solamente la he visto de pasada en el Anuario de Estilográficas de este año y sobre el papel no parece el tipo de pluma que levanta mis pasiones. Sin embargo, creo que últimamente me va cambiando el gusto, de manera que el diseño contemporáneo va ganando poco a poco un lugar en mi corazoncito, siempre y cuando los excesos vanguardistas no alcancen altas cotas de exageración.



En fin, como no sé casi nada de la Lucca de Tombow al margen del material con que está construida (aluminio) y de que su plumín es de acero inoxidable, ¿alguien sabría iluminarme? Entended que necesito información sobre esta pluma que, autónomamente, decidió colarse en mi cama, en mis sueños, en mi vida. ¿Por qué? ¿Hay alguna razón esotérica que no alcanzo a comprender?

domingo, junio 03, 2007

¿Es Waterman una marca feminista?

Repasando mi pequeña colección virtual de anuncios de estilográficas me doy cuenta de que la publicidad de Waterman siempre ha utilizado mucho más a la mujer independiente como elemento publicitario. Os dejo unos anuncios como prueba.













Otras marcas, como es el caso de Parker, por ejemplo, prefieren incluir hombres o manos masculinas en sus anuncios, y cuando aparecen mujeres, lo hacen, de alguna manera, subordinadas al hombre que es el auténtico depositario de la estilográfica y destinatario final de la pieza. Os dejo también unos anuncios que creo pueden confirmar esta idea.













¿Nos llevarían estos anuncios a asegurar que Waterman es una marca feminista? Sería muy arriesgado por mi parte lanzar tal afirmación, sobre todo si tenemos en cuenta que un icono del feminismo como Colette se decantó en su día por una Parker, la Mandarin Yellow. Aunque también podríamos pensar -¿por qué no?- que fue el suyo un acto reivindicativo: en vez de hacer lo que cabría esperar de una mujer, es decir, utilizar algún modelo de Waterman, quiso provocar entrando en el mundo de lo masculino.



Por su puesto, estas ideas no deben hacernos pensar que Parker haya desatendido el mercado femenino; antes al contrario, la marca americana ha lanzado a lo largo de su historia bastantes modelos dirigidos a la mujer: la Lady Duofold o las Slimfold británicas, por ejemplo. Pero en la publicidad de la empresa se me hace evidente que lo femenino tiene menor peso frente a las imágenes de mujeres independientes y autónomas de Waterman, que enarbolan sus estilográficas sin verguenza para dejar constancia de su mayoría de edad







Siguiendo con la comparación entre Parker y Waterman, si nos fijamos en el catálogo de ambas marcas en la actualidad, comprobaremos que la tendencia se mantiene. Mientras Waterman ofrece modelos claramente femeninos (Audace, Ici et Lá), Parker no tiene ninguno claramente orientado a la mujer. Claro que, en realidad, tanto Waterman como Parker pertenecen al mismo grupo empresarial por lo que el asunto, comercialmente hablando, no parece tener mayor importancia.

miércoles, mayo 30, 2007

Lista de deseos

Queridos Reyes Magos:



Ya sé que os escribo con mucha antelación, pero como este año estoy siendo muy bueno y espero serlo aún más, no querría que se me olvidaran algunas de las cosas que espero me dejéis al pasar por mi casa. Tampoco me importaría que me las fuerais dejando poco a poco, cuando consideréis que merezco un regalo. Os dejo a continuación mi lista.



  • Lamy 2000


  • Aurora Style negra o negra y cromada


  • Lalex Forme, Elementi o Animali (en naranja o azul)


  • Parker Sonnet laca negra ST


  • Visconti Pericles


  • Pelikan Epoch azul zafiro


  • Pelikan M 200 transparente antracita o roja


  • Jaguar Concept verde






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martes, mayo 29, 2007

¿Es posible el coleccionismo humilde de estilográficas?



Hace unos días leí en un blog que siento no poder enlazar porque no anoté su dirección cómo su autora escribía que era una apasionada de las estilográficas y que cuando mejorase su poder adquisitivo sin duda continuaría su pequeña colección de plumas. El comentario me hizo pensar en si esta afición solamente está reservada para aquellas personas que pueden dedicar una cantidad importante de dinero a su afición o si, por el contrario, es posible tener una colección sólida, coherente e interesante por poco dinero.

Evidentemente, la estilográfica deslumbrante es cara porque sus materiales y el trabajo que requieren en su fabricación así lo exige; también es cara porque hay poca demanda; y también lo es porque para que un objeto de distinción lo sea debe tener un precio elevado. Todas las razones se mezclan para crear la idea generalizada de que el coleccionismo de plumas está reservado para unos pocos. Pero no tiene por qué ser así. De hecho, en los últimos años, diferentes empresas han lanzado colecciones, llamémosle democráticas, de estilográficas que pretenden precisamente llegar a ese sector de público que no puede o no está dispuesto a dejarse cientos o miles de euros en una herramienta de escritura. Esta solución, bajo mi punto de vista, no es verdadero coleccionismo, no porque se trate de piezas de escasa calidad, sino porque al coleccionista se le da todo hecho y solamente tiene que mirar en su buzón cada quince días para recoger la nueva pieza. Se pierde esa dimensión fundamental de la afición que es la búsqueda.

Sin embargo, creo que sigue siendo posible el coleccionismo humilde. El mercado de la estilográfica ofrece piezas de enorme valor, pero también un buen número de modelos de precio inferior a los 50 €. De hecho, a poco que se piense, muchas de las plumas antiguas que hoy en día nos vuelven locos de placer a algunos fueron piezas de bajo precio y gran producción. A modo de ejemplo, me he entretenido en revisar el catálogo de La casa de las Estilográficas para seleccionar los modelos de plumas asequibles. Os dejo a continuación el listado por si queréis comentar algo o ampliarlo con marcas y modelos que no figuren en la fantástica tienda barcelonesa.
  • Parker Jotter (variedad de colores y materiales, 10-13 €).
  • Parker Véctor (variedad de colores y materiales, 11-21 €).
  • Parker Reflex (13 €).
  • Parker IM (variedad de colores, 14 €).
  • Parker Frontier (variedad de colores y materiales, 19-32 €).
  • Parker 45 (variedad de colores y materiales, 28-33 €).
  • Parker Rialto (variedad de colores, 47 €).
  • Inoxcrom Pure (11-12 €).
  • Inoxcrom Atlantic (variedad de colores, 14 €).
  • Inoxcrom Zeppelin GT (15 €).
  • Inoxcrom Zepellin Flash (variedad de materiales y colores, 15-16 €).
  • Inoxcrom Atlantic Parfum (variedad de colores, 16 €).
  • Inoxcrom Pure Class (variedad de colores, 16 €).
  • Inoxcrom Tiny (variedad de colores, 22 €).
  • Inoxcrom Arena (variedad de colores, 24 €).
  • Inoxcrom París (variedad de colores y materiales, 28-30 €).
  • Inoxcrom Wall Street (variedad de colores y materiales, 28-39 €).
  • Inoxcrom Sirocco (46 €).
  • Waterman Kultur (variedad de colores, 11 €).
  • Waterman Allure (variedad de colores, 22 €).
  • Waterman Aphostrophe (variedad de colores, 30 €).
  • Waterman Hemisphere (variedad de colores y materiales, 39-48 €).
  • Waterman Audace (variedad de colores, 50 €).
  • Rotring Skynn (variedad de colores, 20 €).
  • Rotring Core (27 €).
  • Rotring Freeway (variedad de colores, 30 €).
  • Rotring Esprit (variedad de colores, 35 €).
  • Lamy All Star (variedad de colores, 24 €).
  • Sheaffer Black (31 €).
  • Tombow Object (variedad de colores, 35 €).
  • Faber-Castell Ambition (45 €).
  • Aurora Style (48 €).
Sin duda existen muchos más modelos que no están en venta en esta tienda. A bote pronto se me ocurre el modelo Poem de Inoxcrom, por ejemplo, el Havana de Tombow, o las Sport de Kaweco, pero creo que en la lista anterior ya hay bastante material para entretenerse coleccionando. Ciertamente no se trata de artículos de lujo, pero ¿quién dijo que el coleccionismo y el lujo debieran ser la misma cosa? Muchas de las anteriores son piezas de buena calidad para escribir, que es lo que se le debe pedir en primer lugar a una estilográfica, y, además, puede ser un bonito legado a nuestros hijos que a través de una colección humilde de este tipo podrán hacerse una idea de lo que era la escritura popular de hoy, sobre todo si combinamos las estilográficas con los roller, bolígrafos y portaminas.

domingo, mayo 27, 2007

El logotipo de Pelikan

La empresa Pelikan se fundó en Hannover en 1838 para dedicarse, en principio, a la fabricación de pinturas y tintas. El logotipo del Pelícano no aparecerá hasta que entre en el juego Günther Wagner, químico contratado por la empresa en 1863 que acabará comprando la factoría en 1871. En 1878 se presentará el símbolo del Pelícano como emblema comercial de la compañía y desde entonces ha sufrido diferentes variaciones sobre la misma base. Os dejo un imagen en la que puede verse la evolución gráfica del logotipo:


El logotipo tiene su origen en el escudo familiar de Günther Wagner, pero supongo que en la mente de su creador resonaría también la larga tradición del Pelícano como animal apropiado para los emblemas. Así lo encontramos en algunos bestiarios de fines de la Edad Media:


O en algunos emblemas, como es el caso de este de Hadrianus Junius, de 1565


No debe olvidarse que el pelícano es un animal cargado de sentido ya desde los tiempos del Egipto Antiguo, y que en nuestra tradición cultural judeocristiana se ha utilizado como símbolo del amor fraterno, al creerse que la hembra llegaba a picotear su propio pecho para alimentar a sus crías. Es por ese motivo, por su hermosa significación y por su larga tradición, que la imagen del ave con sus polluelos se convierte en un elemento más que dota de tradición y clasicismo la marca alemana. Un hombre inteligente el Sr. Wagner.

Más información:

jueves, mayo 24, 2007

La pluma y el escritor: Ramón Gómez de la Serna

Las estilográficas sirven para escribir y la escritura, como dejó dicho Ramón Gómez de la Serna, no es más que "una petulancia contra la muerte"; por tanto, la pluma se convierta en el instrumento creado por la mano del hombre para consagrarse a su vanidad.

De entre los seres humanos que mayor petulancia ante la muerte presentan destacan sobre manera los escritores, que ya recomendó el espléndido Augusto Monterroso que se escribiera siempre para la posteridad:
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
El escritor, según esta línea de pensamiento, reta a la muerte con la esperanza de vencerla en singular combate armado con una estilográfica como única herramienta mágica capaz de darle la victoria. O al menos así era antes de la aparición de los bolígrafos, roller, ordenadores personales, grabadoras de voz y demás parafernalia tecnológica.

Consciente de la importancia que para él tienen sus estilográficas, Ramón Gómez de la Serna les dedicó un capitulillo en su Automoribundia, especie de autobiografía entre lo terrible, lo nostálgico y lo humorístico, que publicó en 1948. Os lo pego a continuación.
Yo ya tengo siete plumas estilográficas en funciones; pero he tenido más, que se me han perdido, me las han quitado o se me han muerto. Mis plumas supervivientes podrán decir lo que dicen, con más presunción que dolor, los vástagos vivos de las grandes familias: "Éramos veinte, pero sólo vivimos siete".

Hay la pluma que produce erratas quizá por propia comodidad, que sugiere la confusión, que no remata las letras. Hay la que tiene buena letra, la buena letra que a mí me falta casi siempre. Hay la que quiere a toda costa hacer letra redondilla, con los ojos de las oes muy hechos y cerrados. Hay la que tiene una letra cercenada, enconada, más sincera que las demás y con la que el pensamiento disfruta rematando ideas. Hay la que quiere describir y se esmera en eso. Hay la novelesca, que va trazando los tipos y sus pasiones como si se confesase, como si le dictase cada personaje y cada situación las palabras necesarias. Y hay muchas clases más, con distintos pruritos cada una, con su facilidad y su dificultad correspondientes.
Me parecen acertadísimas las palabras de Gómez de la Serna, porque cada estilográfica tiene su propia personalidad que, en cierta manera, se impone a la de su propietario. No sé si os pasará también, pero mi letra cambia bastante según con qué pluma escriba. Los trazos suben al cielo o se hunden en las profundidades. En algún caso, incluso, mi letra parece ser obligada por la herramienta a iniciar el camino de la abstracción. En fin, que las plumas parecen tener vida propia, hasta el punto de que a veces pienso si no serán seres vivos que esperan con paciencia en las vitrinas de las tiendas hasta que un desafortunado pobre ser humano se encandile de sus formas y colores y la haga suya. Desde ese momento ya no se sabe quién es el propietario y quién la herramienta. Se trata de una relación similar a la que dejó escrita Julio Cortázar en el Preámbulo a sus Instrucciones para dar cuerda a un reloj:
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

miércoles, mayo 23, 2007

Que por mayo era, que por mayo...

Creo que hay dos momentos en el año en el que se dispara el regalo de estilográficas. Uno es la Navidad, evidentemente, y el otro son la Comuniones. Por supuesto que los receptores de los regalos son diferentes: el usuario adulto, en el primer caso, y el usuario recién iniciado a la escritura, en el segundo. En la mayoría de las ocasiones, como ya hablamos hace tiempo, la estilográfica de nuestra Primera Comunión quedará grabada en nuestra historia sentimental y siempre ocupará un lugar de privilegio en nuestra colección. Por esa razón tan sentimental me he decidido a regalar estilográficas este año, dejando las maquinitas, relojes y cámaras digitales para otros invitados.

A mi hija le he regalado una Waterman Ici et La de color azul turquesa, que es una pluma de buena calidad pero que puede usar a diario sin que me den palpitaciones. Además es muy apropiada para niñas por su pequeño tamaño. Espero que le de buen resultado y que dentro de muchos años siga con ellas y recuerde el momento.

También he regalado un par de plumas más a dos amiguitas de mi niña. En esta ocasión bajé un poco el nivel de precio y me decanté por un par de sólidas, pequeñas y vistosas Inoxcrom Poem. Os dejo unas fotos, aunque no del modelo en rosa que he comprado.

Es posible que todavía quede gente más clásica que prefiera las tradicionales piezas en blanco. No les costará trabajo encontrar la Waterman Charleston, por ejemplo. Con un poco más de esfuerzo por encontrarla y habiendo pensado con tiempo el regalo para así poder encargar la pluma, el modelo Ivory de Laban se me antoja un regalo absolutamente espectacular, aunque es cierto que se trata de una estilográfica demasiado grande para un niño.

En fin, que todo es querer y, sobre todo, recordar que una estilográfica es mucho más que un regalo hoy. Es un objeto para siempre, por muy humilde que sea.

lunes, mayo 21, 2007

Historia sentimental de tres plumas estilográficas

Mi muy querido amigo Juvenal me envía por correo electrónico este hermoso texto en el que demuestra una idea que él y yo compartimos: la estilográfica, su uso y disfrute, trasciende el valor de la pieza para hundirse en la historia sentimental de su propietario. Os lo dejo a continuación.

Historia sentimental de tres plumas estilográficas

Por Juvenal

Mi infancia llegó cuando las estilográficas habían cedido prácticamente todo el terreno al bolígrafo. En el buró de casa, terreno del padre al que sólo accedíamos de la mano de mi madre y siempre por causa mayor, se encontraban, jubiladas con respeto, las dos plumas de mis padres. La de él, ilustre desconocida de émbolo con daños de algún que otro accidente laboral, amigablemente maridada con la Parker de ella.

Aunque todavía se estilaba el obsequio de la pluma de cadete por la Primera Comunión, coincidió la mía solamente con dos bolígrafos, uno de ellos un Cross que sufrió las heridas del niño distraído y nervioso de siete años que era yo. Pero no cesaba en mí la admiración que provocaban aquellas dos venerandas estilográficas, que probablemente conversaban con un tintero Pelikan en retiro.

No sé si vdes., pacientes lectores, vieron la llegada de las Stypen. Coincidieron con mi atormentada preadolescencia. A falta de mejor diversión en que emplearla, mi paga de varias semanas me permitió comprar una de ellas y sus correspondientes cartuchos. Eso de los cartuchos la alejaba de los cargadores de las de mis padres, pero con un poco de trabajo pude ver los trazos de aquel plumín de latón sobre la hoja de papel. Iba descubriendo cómo adquiría soltura en el trazo, aunque no se produjera el milagro de hacer más legible mi lamentable caligrafía. Siempre supe que, en secreto, mi madre se complacía en verme ir a clase con aquella humilde maravilla de estilográfica.

Muchos años después, en una de esas herencias anticipadas que uno recibe de adulto, mi madre me hizo llegar las dos vernerables plumas jubiladas. Ni que decir tiene que están en el mejor lugar de mi magra colección, y seguirán estándolo por más que el azar me traiga cualquier joya de la escritura. Un émbolo holgado por el tiempo, un plumín torcido por el uso, representan años de trabajo extenuante y mal pagado, de la trayectoria adulta de quienes sudaron tinta metafórica al ritmo de sus plumines para que yo tuviera oportunidades de sobra, incluso para el diletantismo de escribir sobre estilográficas en el blog de un amigo, para lucir alguna que otra y acompañarme además de un bolígrafo parejo para prestar cuando hace falta.

miércoles, mayo 16, 2007

El efecto del calor sobre el celuloide


Las Esterbrook son unas estilográficas americanas muy atractivas y agradecidas para el coleccionista que se quiera especializar en ellas, ya que hay bastantes modelos, de muy diversos colores y son fáciles de encontrar a buen precio. Tengo la suerte de disponer de un buen número de plumas de esta marca de los modelos J, LJ y Dollar Pen.

Como supongo que se sabrá, tenían la peculiridad de presentarse con plumín desenroscable, lo que facilitaba la adaptación de la estilográfica a los gustos del comprador, así como la limpieza y la reparación, llegado el caso. Su sistema de carga era la palanca, por lo que también es relativamente fácil su reparación si se consigue encontrar sacos en buen estado.

Pero tenían un pequeño problema: no toleraban bien el calor. Es lo que tiene el celuloide cuando no es de excesiva calidad y, sobre todo, cuando no se le prestan los cuidados adecuados. Ese efecto del calor debió ser lo que provocó la curvatura de la pieza que os muestro en la fotografía.
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sábado, febrero 10, 2007

Estilográficas alemanas

En esto de las plumas uno se deja llevar por sus manías, como en casi todo en la vida. Yo tengo cierta fijación por las estilográficas alemanas y por eso, os dejo un listado de marcas por si tenéis algo que añadir, que comentar, sugerir o lo que sea:

  • Kaweco. La primera en el tiempo. Yo tengo un par: una Sport de alumnio, reciente, y una DIA de los años 40.
  • Geha.
  • Osmia. Marca que después se transformó en Faber-Castell.
  • Faber-Castell. Maravillosas. Tengo una Progress del 56 con capuchón dorado y una eMotion actual de cuerpo de madera de cerezo.
  • Montblanc. No se puede decir casi nada. Tengo un par de 221 y una 224 muy hermosa, con capuchón dorado.
  • Reform. Creo que se trata de una marca austriaca nacida a finales de los 50. No sé si sigue existiendo en la actualidad.
  • Pelikan. Los Reyes Magos me dejaron al pasar una M 215 hermosísima.
  • Soennecken. Un clásico.
  • Rotring.
  • Waldmann.
  • Elysée.
  • Wende. Una marca que construyó en los años 50 modelos inspirados en las Pelikan. Tengo la suerte de disponer de una Wende 50 que recuerda la Pelikan 100 casi en el más mínimo detalle.
  • Senator.

Supongo que existen muchas más marcas. ¿Podéis ampliar esta lista de deseos?

martes, enero 16, 2007

Clasificando estilográficas (y también usuarios)

A veces pienso que existen varios tipos de plumas que se corresponden con otros tantos tipos de usuarios:

  • Pluma-instrumento. Se trata de estilográficas pensadas para usarse a diario como herramienta de escritura. Por supuesto, nos encontramos con piezas de diferentes niveles de calidad que se adaptan a los distintos poderes adquisitivos de los usuarios potenciales. Solamente las grandes marcas -las que para mí se convierten en grandes marcas por eso mismo- nos ofrecen modelos dirigidos a diferentes niveles de usuario (Parker, Waterman, Sheaffer, Aurora, Lamy, Pelikan, Pilot, por ejemplo), mientras que otros fabricantes se han especializado o en un usuario de un nivel adquisitivo determinado o en un tipo de estilográfica cuyo objetivo prioritario no es la escritura.
  • Pluma de fantasía o de colección. De unos años acá parece haber vuelto la moda de la pluma fuente, como parece querer significar la proliferación de piezas sin marca que sugieren modelos conocidos o el lanzamiento de colecciones de plumas en torno a un hilo conductor (escritores, historia de la escritura, etcétera). Sin embargo, sigue sin escribirse con pluma. Los compraddores de este tipo de estilográfica parecen querer reservarlas para la contemplación y el disfrute visual. Se trata de modelos fabricados con materiales de no demasiada calidad pero con llamativos diseños y son, qué duda cabe, un puntal implortante del mundo de la pluma en la actualidad y una cantera de futuros adictos a la estilográfica. Un amigo muy querido es un gran defensor de este tipo de estilográfica y aprovecho la ocasión para recordarle que sigo esperando ese "Elogio de la pluma de fantasía" que prometió escribir y que estoy deseando publicar en este blog.
  • Pluma-joya. Me refiero a los modelos de gama alta en los que la herramienta se convierte en objeto de lujo y, por qué no decirlo, ostentación. Para mí, personalmente, se trata de piezas que me deslumbran sin lugar a dudas, pero que no creo que jamás fuera capaz de llevarlas al trabajo. No las entiendo como herramientas para escribir, sino como adornos o complementos que se emplean en determinados momentos.
  • Pluma-réplica. Vinculadas a las plumas-joya y las de gama alta aparecen las plumas réplicas como una expresión del "quiero y no puedo". En algunos casos se trata de estilográficas de relativa calidad que pierden su valor por el deseo de imitar piezas de renombre. Modelos como la Parker Sonnett o marcas como Montblanc, Dupont o Cartier son las que sufren en mayor medida este problema de la réplica.
  • Pluma-arte. Se trata de una tendencia actual en algunas marcas como Kynsey, DaniTrio, Namiki, Platinum y otras Maki-e, que convierten el instrumento de escritura en soporte artístico. No me imagino escribiendo con una Kinsey de la serie de los cuentos, por ejemplo, sino contemplándola en una vitrina y admirando el dibujo trazado sobre su barril y capuchón.

En fin, estas son algunas apreciaciones muy personales sobre la estilográfica actual. Espero leer vuestras opiniones que, con seguridad, ampliarán, corregirán y mejorarán el panorama.

viernes, diciembre 29, 2006

Soyuz, la estilográfica soviética

Entre mis manías de pequeño coleccionista de plumas se encuentra la de hacerme con piezas fabricadas en lugares no demasiado comunes por estos lares. Por ese motivo me lancé hace algún tiempo a la caza de unas Soyuz que localicé en eBay.

Sé muy poco de esta marca y no he podido encontrar información sobre la misma en la Red. Os resumo los datos de que dispongo:

  • La fábrica residía en Leningrado, hoy San Petersburgo.
  • En 1950 ya existía un modelo, porque es uno de los que he comprado, si es que nos fiamos de la datación que me ha dado el vendedor.
  • En 1967 todavía seguía fabricando, ya que otra de las piezas que adquirí era de esta fecha y así consta en la dedicatoria que lleva grabada.

Y hasta aquí llego. Os coloco unas fotos, en primer lugar, del modelo de 1950. Está fabricado en plástico y el capuchón en metal. La calidad de los materiales no es muy buena, sobre todo el metal empleado en el capuchón.

El modelo de 1967 es bastante más atractivo y resultón. El cuerpo de la pluma parece estar fabricado en una especie de resina, mientras que su capuchón está chapado en oro. Supongo que se trataría de uno de los modelos de gama media-alta, sobre todo si se tiene en cuenta la dedicatoria que lleva grabada, ya que la pieza se regaló a un tal Igor Nikolaievich por los trabajadores del laboratorio, supongo que con motivo de la jubilación del individuo. Aquí os dejo unas imágenes:

En fin, si alguien sabe más sobre esta marca o sobre estilográficas rusas, estaría encantado de que dejara un comentario.

domingo, diciembre 24, 2006

Estilográfica y Navidad

Hubo un tiempo en que una de las primeras opciones era regalar un pluma y las distintas marcas se esforzaban por estas fechas en lanzar campañas publicitarias en las que mostraban sus productos estrella.

Este anuncio de Esterbrook opta por el motivo del Árbol de Navidad para captar la atención del comprador potencial

Wahl Eversharp también fue directa en su campaña publicitaria:

Aurora nos felicitaba la Navidad con su modelo 88:

Ya hace tiempo de eso. Ahora el regalo navideño oscila entre la última maquinita, el decodificador que todo lo decodifica, el perfume que se nos mete por el ojo de la televisión o cualquier otra cosa que nos asalta desde los escaparates y que en muchas ocasiones acaba arrumbada en la profundidad de alguno de nuestros cajones. Quizás fuera bueno hacernos la pregunta que nos planteaba Parker hace algún tiempo en una de sus campañas:

En fin, como este año creo no haber sido demasiado malo, espero que los Reyes Magos de Oriente hagan una parada en su recorrido y me traigan, si es posible, esa Pelikan de la que estoy encaprichado.