Desde hace algo más de dos años vengo usando la estilográfica a diario. Antes me había dejado ganar por el "lado oscuro" y mi escritura se apoyaba el roller barato, preferentemente Pilot, pero no recuerdo muy bien por qué, un día limpié y cargué una de mis viejas plumas y me di cuenta de que el placer que se obtiene usándolas no puede ser igualado por ningún otro instrumento. En estos dos años de mi nueva etapa como usuario de la pluma me he dado cuenta de que su uso es tremendamente contagioso. Los amigos, los compañeros de trabajo te ven escribir con pluma e inmediatamente se lanzan a rebuscar entre sus cajones para sacar al aire las suyas. Ya sé que es un chiste fácil, pero no puedo evitar pensar que esto de sacar la pluma es como lo de "salir del armario": uno se atreve y otros en similares circunstancias se dan cuenta de que es tan fácil como decidirse a dar el paso. Debiéramos acuñar, por tanto, los amantes de la estilográfica un nuevo sintagma que nos identif...
Un lugar de encuentro para los amantes de la escritura