Ir al contenido principal

¿Se está muriendo Inoxcrom?





Buscando otras cosas por la Red me he dado de bruces con la noticia de que el último fabricante español de estilográficas inició el pasado mes de mayo un expediente de regulación de empleo con la intención de reducir su plantilla en un 28 %. Mala cosa para los trabajadores en primer lugar, por supuesto, pero también para los que amamos la escritura, porque siempre son una mala noticia los problemas de un fabricante de plumas. La cuestión parece que se ha complicado aún más, ya que en otra noticia leo sobre la sospecha de que la empresa ponga en venta los terrenos de su fábrica de Barcelona. Además, la web del grupo no parece estar accesible más allá de su página de inicio.



Es posible que muchos de los que pasáis por aquí no tengáis un especial aprecio por la marca española; sin embargo, he de reconocer que yo tengo siento por ella una cierta afinidad. Además, creo que sus piezas mantienen una magnífica relación calidad-precio y que si de escribir a diario se trata, el plumín de acero inoxidable de Inoxcrom es suave como ninguno, con un grosor de trazo perfecto para mí en su tamaño M y con un flujo de tinta que en ningún caso te hace acordarte del fabricante y su familia. Son plumas humildes, robustas y con un diseño meditado. Quizás se haga de menos en el catálogo de la marca algunos modelos de calidad media-alta y alta, ya que en esa gama sólo puede encontrarse el Sirocco o la serie dedicada a Audrey Hepburn.



En fin, que Inoxcrom pasa por algunos problemillas y yo -me pongo egoísta- todavía no he encontrado la ocasión de hacerme con la Wall Street Titanium y la Sirocco.

Entradas populares de este blog

Estilográficas alemanas

En esto de las plumas uno se deja llevar por sus manías, como en casi todo en la vida. Yo tengo cierta fijación por las estilográficas alemanas y por eso, os dejo un listado de marcas por si tenéis algo que añadir, que comentar, sugerir o lo que sea: Kaweco. La primera en el tiempo. Yo tengo un par: una Sport de alumnio, reciente, y una DIA de los años 40. Geha. Osmia. Marca que después se transformó en Faber-Castell. Faber-Castell. Maravillosas. Tengo una Progress del 56 con capuchón dorado y una eMotion actual de cuerpo de madera de cerezo. Montblanc. No se puede decir casi nada. Tengo un par de 221 y una 224 muy hermosa, con capuchón dorado. Reform. Creo que se trata de una marca austriaca nacida a finales de los 50. No sé si sigue existiendo en la actualidad. Pelikan. Los Reyes Magos me dejaron al pasar una M 215 hermosísima. Soennecken. Un clásico. Rotring. Waldmann. Elysée. Wende. Una marca que construyó en los años 50 modelos inspirados en las Pelikan. Tengo la suerte ...

El plumífero viajero: Milán

El plumífero viajero que aterriza en Italia se encuentra de golpe con un universo estilográfico que no podía imaginar, sobre todo, como es mi caso, si procede de una periferia española en la que hay de malvivir de la oferta de apenas dos honrados pero limitados comercios y de los vientos que soplen por ese monstruo que es El Corte Inglés. Son numerosísimas las marcas italianas que siguen apostando por la estilográfica, y no sólo como objeto de uso distintivo, sino como lo que es: un instrumento de escritura. Esta idea cuesta trabajo creerla hasta que se pasea por las ciudades italianas, ya que lo que a España suele llegar de la pluma transalpina es la deslumbrante pieza que pocas personas se atreverán a llevar a diario en el bolsillo. Cuando se entra en una papelería italiana se comprende rápidamente que alguien nos ha estado engañando: hay plumas Delta o Aurora desde 30 Euros, hay otras marcas prácticamente desconocidas en nuestro país que con precios muy correctos no renuncian a esa...

Estilográficas Lamy

Breve historia de la marca.- Josef Lamy trabajaba en 1930 para la marca Parker en Alemania. Ese año abandonó al fabricante estadounidense y adquirió una marca alemana en horas bajas: Orthos. Durante algún tiempo, Lamy estuvo fabricando unas estilográficas inspiradas en las Duofold de Parker bajo el nombre de Orthos. Será ya después de la Segunda Guerra Mundial cuando Lamy, establecido en la ciudad de Heidelberg, comience a fabricar modelos propios de gama baja y utilizando el plástico como material de construcción, aunque lo hará bajo la marca Artus. Será a partir de principios de la década de los 50 cuando aparezca el nombre Lamy como tal en las estilográficas. Los modelos de estos años (27, Ratio 46, Popular), aunque originales, están inspirados en piezas de éxito del mercado de la época, recordando, por ejemplo, la 27 a la Parker 51. Será a mediados de los 60 con la aparición de la Lamy 2000 cuando el fabricante de Heidelberg encontrará su verdadero estilo en diseño: ergonomía, cons...